En el distrito de San Borja, se erige un edificio de oficinas con 7 y 11 pisos y 3 sótanos, abarcando un área construida aproximada de 12,000 m². La supervisión de obra asumió la responsabilidad de administrar el contrato de construcción, garantizando el cumplimiento de los siguientes aspectos del proyecto:
Salud y Seguridad: Se veló por la seguridad de los trabajadores y se implementaron medidas para prevenir accidentes y riesgos laborales.
Calidad: Se supervisó la ejecución de los trabajos para asegurar que cumplieran con los estándares de calidad establecidos.
Plazo: Se monitoreó el avance de la construcción para cumplir con los plazos establecidos.
Costos: Se controlaron los gastos y se aseguró que el proyecto se mantuviera dentro del presupuesto asignado.
Esta rigurosa supervisión contribuyó al éxito del proyecto, garantizando un edificio funcional y seguro para su uso como espacio de oficinas.